Aprende a cultivar pensamientos positivos y transforma tu día a día
El pensamiento es un gestor de tu estado de ánimo. Y, si lo usamos bien, puedes ayudarnos a librar grandes batallas de forma constructiva y, por qué no, positiva.
Cultivar pensamientos positivos, no se trata solo de “ver el lado bueno de las cosas” sin ser realistas, sino de enfocar nuestra mente en perspectivas que promuevan la resiliencia y el bienestar.
Te planteo algunos beneficios que tienen los pensamientos positivos en el estado de ánimo:
- Te ayuda a reducir la respuesta al estrés, porque te ayudan a disminuir la tensión emocional y física que produce la ansiedad.
- Tienes opciones para afrontar situaciones difíciles con una mentalidad optimista, lo que facilita la resiliencia, es decir, la capacidad de adaptarse y superar las dificultades. No significa ignorar los problemas, sino interpretarlos de manera que se vean como retos manejables. Por ejemplo, pueden ayudarte a solucionar o al menos mejorar los problemas de familia o de pareja.
- Un estado de ánimo positivo, fomenta una sana autoestima porque pensar en lo positivo de uno mismo amplía la autopercepción, lo que nos hace menos propensos a caer en patrones de autocrítica.
- Tus relaciones sociales serán más sanas, porque un enfoque positivo puede hacer que las interacciones sociales sean más constructivas y agradables. Las personas que rodean a alguien optimista prefieren su compañía.
¿Cómo puedes practicar el pensamiento positivo?
Si quieres mejorar tu estado de ánimo, te planteo comportamientos distintos. Hacer siempre lo mismo te mantiene en un bucle emocional repetitivo, que, además, normalmente suele componerse de autocríticas que no favorecen tu pensamiento objetivo.
Puedes hacer cosas como:
- Tomarte un momento para agradecer pequeñas cosas que te recuerden lo que disfrutas de esas experiencias. Por ejemplo, prueba a saludar de forma amigable, sonríe, concéntrate en un momento tranquilo que vivas en ese día o tómate un buen café.
- Puedes aprender a gestionar el pensamiento (si no sabes cómo, te ayudo) tratando de equilibrar los pensamientos automáticos negativos y otras opciones más neutras y realistas. Poco a poco tu cerebro tomará decisiones basándonos en un conjunto de opciones y no como ahora, con base en unidades negativas.
- Trata de usar pensamientos abiertos y flexibles como, por ejemplo: “Estoy aprendiendo, es normal que me equivoque”, en lugar de “qué inútil”.
En definitiva, esta estrategia de gestión del pensamiento no elimina tus problemas, pero te enfoca a interpretarlos desde un lugar mental más tranquilo y objetivo. Y esto, sí contribuye a un estado de ánimo más equilibrado y sano.
Y recuerda, el pensamiento positivo atrae cosas positivas. No es magia, es psicología.



Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!