Autoexigencia y perfeccionismo, causas y consecuencias

La autoexigencia y el perfeccionismo muchas veces van de la mano. Es cierto que son muchas las dudas que nos plantea el perfeccionismo y la autoexigencia como modelo relacional. Pero más aún cuando hablas de ti como sujeto protagonista.

En estos casos son varias las preguntas que llegan a nuestra mente. ¿Lo estoy haciendo bien?; ¿es esto suficiente?; y ¿otros tienen éxito y yo no? Suponen ejemplos redundantes y repletos de pensamientos repetidos, muy próximos a una autoexigencia destructiva que no conduce más a que a una desmotivación arraigada, debida a que no consigues aquello que has marcado como tu sentido en la vida.

Significado de autoexigencia

El significado de la palabra autoexigencia puede traducirse en falacias de pensamiento que te acompañan y te hacen creer que si consigues aquello que te impones tendrás una vida plena. Pero es precisamente esa exigencia la que te impide disfrutar de las pequeñas aproximaciones que te acercan al significado de tus cosas y de ti, en primera persona.

Pero realmente, ¿qué significa ser una persona detrás de la autoexigente? Veamos algunos ejemplos para entenderlo mejor.

En realidad, con las líneas de vida de las protagonistas de las que te voy a hablar verás ejemplos de autoexigencia:

  • Ana, 24 años, me plantea que: «No sé que hacer con mi vida«. Se refiere que trabaja en una de esas empresas “cárnicas” que no la valoran.
  • Alicia, 40 años, me plantea si su decisión ha sido acertada, a estas alturas no sabe qué hacer con respecto a su vida profesional, le gustaría ser madre. Me plantea que trabaja en una de esas “cárnicas” en la que ha ascendido y ahora tiene un equipo de trabajo que lidera, pero no siente que esté bien. La gente se queja: «es joven y no está acostumbrada al trabajo duro«.

Momentos temporales diferentes, pero creencias similares en mujeres que han marcado su profesión como línea de vida con la que medir sus credenciales y dar significado a quiénes son en base a sus autoexigencias.

Ana, plantea la idea del no saber qué hacer porque siente incertidumbre con respecto a su futuro profesional y eso, le quita el sueño. ¿Cómo triunfar?

¿Qué hay detrás de la autoexigencia?

En el caso de Ana, yo la interpreto cómo la idealista de vida actual femenina en la que la representación mental se asienta en la idea de desarrollo profesional exitoso como una exigencia asociada a la emoción felicidad. ¡Me habla de liderar! Una de las exigencias que se planteó al finalizar sus estudios fue ser referente en su sector.

Nada de vida familiar o personal propia de otra idiosincrasia tradicional en la que las mujeres no tenían cabida más allá del cuidado familiar. Hoy día, el mercado absorbe a las mujeres ya que también hace falta su figura, por lo que se ha aprendido a ponderar quién es en función de la estructura comparativa del momento.

¿Esta idea podría incluirse en el concepto Igualdad?

Alicia, plantea la idea del no saber qué hacer porque siente incertidumbre con respecto a su futuro familiar y eso, le quita el sueño. ¿Cómo conciliar?

Y yo conjeturo en cuanto a la idea de vida tradicional en la que la representación mental se basa en función del desarrollo familiar. ¡Me habla de conciliar! Una de las exigencias que la Educación social le plantea nada más nacer fue ser madre.
Segundo plano para una vida profesional y personal para la que realmente no ha sido conducida sino contentada. Hoy día el mercado incorpora a la figura femenina, pero con ciertos límites y según circunstancias del momento.

¿Esta idea podría incluirse en el concepto conciliación?

En ambos casos queda pendiente responder a la pregunta en relación a su yo ideal.

No obstante, eso es algo que trabajamos juntas en sus sesiones y es confidencial.

Pero sí te puede decir que es importante que valores qué es lo que realmente quieres para ti o qué es una autoexigencia derivada de tu relación con el ambiente en base a tu educación de vida.

Cómo eres y cuánto te aproximas a quién quieres ser es una decisión vital para ti. Nunca mejor dicho: de vida. Esta tendencia a idealizar áreas es un fenómeno que socialmente funciona muy bien y por el que tienes que decidir qué precio, estas dispuesta a pagar: autoexigencias vs. realidad.

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